Tu relación deuda-ingreso: el número que el banco revisa antes de prestarte

Pedís un préstamo para el carro, o simplemente querés sacar una tarjeta nueva, y el banco te dice que no calificás, aunque sentís que ganás lo suficiente para pagar la cuota. No es capricho del banco: están viendo un número que vos probablemente nunca calculaste. Se llama relación deuda-ingreso, y en tres minutos aprendés a sacarlo vos mismo.

¿Qué es la relación deuda-ingreso?

Es el porcentaje de tu ingreso bruto mensual que ya está comprometido en pagar cuotas de deuda: préstamos, tarjetas de crédito, financiamientos de vehículo, lo que sea que pagués todos los meses por algo que debés. Se calcula así:

Relación deuda-ingreso = (suma de todas tus cuotas mensuales de deuda ÷ tu salario bruto mensual) × 100

El resultado te dice qué porción de tu salario ya tiene dueño antes de que pensés en el alquiler, la comida o cualquier otro gasto.

Por qué los bancos la usan

Cuando solicitás un crédito nuevo, la entidad financiera no solo revisa cuánto ganás: revisa cuánto de eso ya está comprometido. Como referencia general que usan muchas entidades financieras, una relación por debajo del 35% suele verse como manejable, entre 36% y 43% empieza a generar más preguntas, y por encima de 44% hace más difícil que aprueben una deuda nueva. Cada banco tiene sus propios criterios internos, pero la lógica es la misma: entre más comprometido esté tu salario, menos margen tenés para asumir una cuota más.

Un ejemplo con números reales

Supongamos un salario bruto mensual de ₡500.000 y estas deudas activas:

ConceptoMonto mensual
Salario bruto mensual₡500.000
Cuota de préstamo de vehículo₡80.000
Pago mínimo de tarjeta de crédito₡30.000
Cuota de préstamo personal₡40.000
Total de cuotas de deuda₡150.000
Relación deuda-ingreso30%

En este caso, 150.000 ÷ 500.000 = 0,30, es decir, un 30%. Tres de cada diez colones de ese salario ya tienen destino fijo antes de que la persona decida en qué gastar el resto.

Lo que sí conviene revisar

  • Sumá todas tus cuotas fijas, no solo las de tarjetas: préstamos personales, de vehículo, de estudios, fiado formal con cuota mensual.
  • Antes de asumir una deuda nueva, calculá cómo cambiaría tu relación deuda-ingreso si la sumás a las que ya tenés.
  • Una relación que ronda el 40% o más suele ser señal de que cualquier imprevisto (un gasto médico, una reparación) te puede desbalancear rápido.
  • Bajar la relación deuda-ingreso no siempre significa ganar más: a veces basta con terminar de pagar una deuda pequeña para liberar ese porcentaje.

Entender tu relación deuda-ingreso te ayuda a decidir con más criterio antes de asumir una deuda nueva, y a anticipar si un banco te va a decir que sí. Si querés ayuda para organizar tus finanzas personales o las de tu negocio, en HG Sertricon podemos acompañarte.

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El contenido de esta publicación tiene fines exclusivamente informativos y de actualización general; no constituye asesoría legal, tributaria ni contable para casos particulares, ni sustituye una consulta directa. Antes de tomar decisiones con base en esta información, le recomendamos contactar a nuestro equipo. © HG Sertricon. Todos los derechos reservados.